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martes, 18 de septiembre de 2007

Blanco-Negro y Sepia.

Que digan lo que quieran, pero donde esté una buena foto en blanco y negro o en sepia que se quitan las demás. Para muestra un botón. En esta foto (la original es en color), salimos un amigo y yo en una barca navegando en un lago de Francia el año pasado, y me gusta más así.

Las fotografías antiguas me encantan, me emboban y enseguida empiezo a imaginarme el momento en que la sacaron, como vivieron, quienes fueron, de qué trabajaron, sus generaciones, ascendentes y descendentes.

Me encanta hurgar en el cajón de fotografías familiares y descubrir antepasados, con ropas de la época, peinados... ese toque melancólico me encanta.




Encuentro tan fascinantes las fotos en b-n y sepia, que no sé ni explicarlo... La primera, como no, es mi piano. La segundo es la chimenea de mi casa. La tercera es un paisaje de Terra Mítica. Las originales, todas ellas, son en color, pero pierden su encanto especial. Este toque nostálgico me apasiona, me transporta y me hace soñar...

lunes, 21 de mayo de 2007

Tren



Hace muchísimo tiempo que quería contar lo que significa un tren para mi. No es solo un medio de transporte, es algo más, pero no sé explicarlo. Siempre me han gustado. Ahora voy a plasmar toda mi faceta llámale infantil, llámale soñadora.

Un tren es magia, es algo místico, misterioso, no se si es por el el ruido que hace tatá-tatá, tatá-tatá..., si es por la maquinaria..., no lo sé explicar. El tren simboliza la vida y la muerte. En él hay gente de todo tipo, unos suben otros bajan, unos llegan hasta el final otros a medio camino, es como una metáfora física de la vida.

Tengo mi propio prototipo de tren y el de la foto se le acerca bastante. Me da como melancolía y tristeza a la vez que serenidad, miedo y curiosidad.

Mi imagen perfecta es: yo solo, por la noche, en un bosque, caminando junto a una vía de tren. Aire fresco en mi cara. Una luna llena que alumbre todo perfectamente y de lejos escuchar el tren como se acerca, cada vez más, de pronto empieza a iluminarse todo por los faros de la locomotora y... a un metro de mi, el tren (como el de la foto) me adelanta haciendo sonar su campanita. Notar la fuerza que crea, vibrar con la furia de su maquinaria, embobarme con las chispas que salen de las ruedas, ensordecerme por el ruido, dejarme llevar por el olor a grasa, imnotizarme viendo como se aleja con las luces rojas y haciendo succión sobre unas hojas que hay en la vía, imaginarme que un día yo estaré dentro de ese tren y que un joven estará viéndolo pasar como yo lo estoy viendo ahora...

Yo, que soy un soñador nato, me gusta pensar que cuando muera, un tren como el de la foto vendrá a por mi y que al entrar me encontraré a todos mis seres queridos que ya no estén. Y que habrá un sitio vacío, con mi nombre. Que poco a poco iremos haciendo varias paradas y que irá subiendo mi gente, que se irán sentando cada uno en su asiento reservado..., y que al mirar por la ventana vea el paisaje de mi vida, como nací, que hice, mis recuerdos...

Joder, que bien que va esto del blog, puedo intentar explicar cositas que nuuunca me atrevería a contárselas a nadie, por miedo a que me digan: este tío está atontao..., joder como si no tuviese mis sueños, ni mis bobadas, ni mis creencias, ni mis tonterías si prefieres llamarlo así...pero ahora se acabó, basta de fantasías. Otra vez a ponerme el disfraz de tío serio y borde con el que voy por la vida.

domingo, 20 de mayo de 2007

Dudas existenciales

Estaba en la calle tan tranquilamente cuando de repente me sobresalta un ruido de frenazo... alzo la vista y veo como un coche, totalmente fuera de control, se cae por una fosa bastante considerable.

Me levanté de golpe, notaba el corazón latir con una fuerza que ni yo había notado antes. Me voy corriendo hacia el lugar del accidente sacándome el móvil del bolsillo y marcando el 112, pero con los nervios no podía, me equivocaba constantemente.
Sé de sobras los pasos a seguir, los protocolos y técnicas pero me sentía abrumado, desbordado e inferior. Notaba que la situación me superaba en todos los aspectos. Noté, físicamente, como el peso de la responsabilidad se me caía encima como una losa. La sensación de agobio es indescriptible, más que nada por que sabía de sobras que la conductora había muerto.
Según el protocolo del PAS, hay que seguir tres pasos: Proteger/protegerse, Avisar y Socorrer. Yo me salté el primer paso y pasé directamente a avisar...

Cuando por fin establezco contacto con el 112, la incompetente de la operadora no me entendía y me entretenía mucho rato haciéndome preguntas. Mi mensaje era claro: Soy sanitario, ha habido un accidente en tal sitio, me voy a poner a realizar una RCP (RCP=Reanimación Cardio Pulmonar, que es eso de insuflar aire y apretar el tórax con las dos manos utilizando el propio peso del cuerpo).
Solo tenía 4 minutos de tiempo para que la RCP fuese viable... pasado este tiempo, si conseguía resucitar a la mujer, sería con graves secuelas, y pasados los 6 minutos sería inútil puesto que la muerte ya es irreversible.
Calculé que con la llamada había perdido 5 minutos y que tardaría otros 5 en bajar hasta la fosa. Lo dejé estar. Me he sentido impotente, con ganas de llorar. He notado como una terrible fuerza oscura se me metía dentro con la intención de no irse nunca, sobretodo cuando en el coche no solo conducía una mujer, sino que además, estaban sus hijos.
La cosa es que solo ha salido con vida de allí una preciosa niña de 8 años que lloraba desconsoladamente, los otros dos ocupantes habían muerto. La gota que colma el vaso es que cuando, con la grúa, sacaban el coche de ahí, he podido ver a la mujer y a su hijo. Un escalofrío me ha recorrido el cuerpo cuando con un movimiento de la grúa, las cabezas de ambos se han girado hacia mi y se me han quedado como mirando fijamente a la cara... tenían los ojos MUY abiertos y una expresión de decir: Es tu culpa, podrías haber hecho mucho y no has hecho nada.

Una sensación de miedo, de culpabilidad me alimentaba... hasta que me desperté.
Pos si, todo esto ha ido una terrible pesadilla, pero ha sido tan real y he notado todo y tan bien que me da que pensar... varias preguntas: ¿Cómo reaccionar ante una situación así?¿Me saltaría otra vez el primer paso, el más importante, de protegerme?¿Sería competente?¿Me desbordaría la situación?¿Actuaría por instinto? y en el peor de los casos, y "jugando" a ser Dios... ¿A quién salvar?¿A la madre, al hijo de 14 años o a la hija de 8?¿Con qué directriz me rijo a la hora de escoger? Quien soy yo para decidir quien tiene que vivir y quien morir?¿Hasta dónde llega mi autoridad moral?

Obsequio de mar: